Las imágenes se envían encriptadas mediante líneas de comunicación de alta capacidad desde el hospital o clínica de origen hasta el PACS de CETIR; el médico encargado de hacer el informe, desde su domicilio o lugar de trabajo, en función de la modalidad de servicio que se haya contratado, accede a la red mediante una conexión de banda ancha ADSL y, con una contraseña propia, al PACS, donde se encuentra almacenada la exploración realizada al paciente; en caso de que su centro no disponga de PACS, CETIR puede hacerse cargo del almacenamiento de sus imágenes.
Una vez estudiadas las imágenes, se elabora el diagnóstico, se prepara el informe, y se envía al centro de origen.